Devolver la vida a una finca
Las villas más bonitas de la costa de Alicante muchas veces necesitan una intervención profunda antes de poder disfrutarse: refuerzo de estructura, sustitución de cubiertas, tratamiento de humedades, renovación completa de instalaciones y una puesta al día energética. La rehabilitación de fincas y casas antiguas no es lo mismo que una reforma: requiere diagnóstico, criterio técnico y respeto por lo que merece conservarse. Recuperamos el inmueble para muchos años más sin borrar el carácter que lo hace especial.
Diagnóstico antes de tocar
Toda rehabilitación seria empieza por entender el edificio. Inspeccionamos el estado real de la estructura, la cimentación, las fachadas, las cubiertas y las instalaciones, y con los técnicos definimos qué es urgente y estructural y qué es estético y puede esperar. Ese diagnóstico evita la trampa más cara de la rehabilitación: gastar en acabados sobre una estructura o una cubierta que volverá a dar problemas. Con el cuadro claro preparamos un presupuesto por fases si conviene repartir la inversión en el tiempo.
Estructura, fachadas y cubiertas
Reforzamos forjados, vigas y cimentaciones, recuperamos fachadas y revestimientos, e impermeabilizamos y sustituimos cubiertas. En la costa estos elementos sufren más que tierra adentro, así que los dejamos resueltos de raíz, no con parches. Cuando la finca tiene valor arquitectónico —molduras, rejería, carpinterías originales, cerámica— combinamos técnicas tradicionales con materiales actuales para conservar esos elementos y, a la vez, garantizar la seguridad y la durabilidad del conjunto.
Salitre y humedad marina
La proximidad al mar genera patologías muy concretas: corrosión de armaduras y herrajes, desconchados por salitre, humedades por capilaridad y filtración, y un deterioro acelerado de pinturas y carpinterías expuestas. Localizamos el origen de cada problema —que muchas veces está lejos de donde aparece la mancha— y lo tratamos con los sistemas adecuados: saneado y pasivado de armaduras, impermeabilizaciones, drenajes y morteros específicos. El objetivo es que la humedad no vuelva, no que desaparezca una temporada.
Eficiencia sin perder carácter
La rehabilitación es el mejor momento para mejorar el aislamiento, renovar las instalaciones y subir varios escalones la certificación energética de una casa antigua. Una finca de los años setenta puede volverse confortable y de bajo consumo —con aerotermia, mejor envolvente y carpinterías nuevas— sin perder un ápice de su encanto. Además de ganar confort todo el año, la rehabilitación energética revaloriza el inmueble y abre la puerta a ayudas y subvenciones que ayudan a financiar la inversión.
Fincas singulares y garantía
Trabajamos también fincas protegidas o de cierto valor patrimonial, donde intervenir exige conocer la normativa local y coordinar a los técnicos necesarios. En cascos antiguos y zonas con protección, ajustamos la actuación a lo que permiten las ordenanzas y mantenemos el carácter del inmueble. Respondemos de lo ejecutado y de los materiales según la normativa vigente, entregamos la documentación de la obra y seguimos localizables tras la entrega, porque una rehabilitación bien hecha debe dar tranquilidad durante décadas.
Cubiertas y terrazas
En las villas de costa, las cubiertas y las terrazas son donde antes aparecen los problemas: el sol, la lluvia y el salitre castigan las impermeabilizaciones y las filtraciones acaban dañando forjados y techos por dentro. En una rehabilitación renovamos la impermeabilización y el aislamiento de cubiertas planas e inclinadas, recuperamos las terrazas transitables y resolvemos los encuentros, sumideros y limahoyas por donde realmente entra el agua, que muchas veces están lejos de donde aparece la mancha. Cerrar bien la cubierta es prioritario en cualquier intervención: protege todo lo que hay debajo y evita que la inversión en interiores se eche a perder a la primera lluvia fuerte.
Instalaciones al día
Las fincas antiguas suelen arrastrar instalaciones obsoletas y a veces peligrosas: cuadros eléctricos sin las protecciones actuales, tuberías de plomo o galvanizado, saneamiento deficiente y nula previsión para climatización, datos o telecomunicaciones. En la rehabilitación renovamos por completo electricidad, fontanería y saneamiento, dejamos las instalaciones legalizadas con sus boletines y preparamos la casa para aerotermia, domótica y conectividad. Una vivienda con carácter no tiene por qué funcionar como hace cincuenta años: por dentro puede estar tan al día, ser tan segura y tan eficiente como una de obra nueva, conservando intacto todo lo que la hace especial por fuera.
Plazos y limpieza
Una rehabilitación profunda es una obra exigente, con polvo, escombro y fases que dependen unas de otras. La planificamos para que avance sin parones —coordinando andamios, contenedores, permisos y oficios— y mantenemos la obra limpia y segura durante todo el proceso. Te entregamos cada hito documentado y, al final, una finca limpia, legalizada y lista para disfrutar muchos años. Si vives fuera, seguimos la obra a distancia con partes periódicos, fotos y videollamadas para que tengas el control sin necesidad de estar presente, algo habitual en nuestros clientes que rehabilitan una segunda residencia o una casa familiar heredada en la costa.
El servicio, de principio a fin
- Diagnóstico y proyecto técnico
- Refuerzo de estructura
- Fachadas y cubiertas
- Impermeabilización y humedades
- Tratamiento del salitre
- Nuevas instalaciones
- Mejora energética
- Recuperación de elementos originales
Preguntas frecuentes
¿Trabajáis en fincas protegidas o de valor?
Sí. Intervenimos con criterio y coordinamos a los técnicos necesarios para respetar la normativa local y el valor del edificio.
¿Podéis reforzar la estructura sin tirar la casa?
En la mayoría de los casos sí. Evaluamos el estado real y proponemos refuerzos puntuales o generales según lo que necesite la finca, con cálculo técnico.
¿Solucionáis humedades y problemas de salitre de verdad?
Localizamos el origen (capilaridad, filtración, corrosión por salitre) y lo tratamos de raíz con los sistemas adecuados, no solo el síntoma. Con garantía por escrito.
¿Se puede hacer por fases para repartir la inversión?
Sí. Tras el diagnóstico priorizamos lo estructural y urgente y dejamos lo estético para fases posteriores, con un presupuesto por escrito de cada una.
¿Ayudáis con las subvenciones a la rehabilitación?
Te orientamos sobre las ayudas disponibles para rehabilitación y eficiencia energética y preparamos la documentación técnica necesaria.
¿En qué se diferencia una rehabilitación de una reforma?
Una reforma actualiza distribución, acabados e instalaciones de una vivienda en buen estado. Una rehabilitación interviene en lo estructural y la envolvente —estructura, fachadas, cubiertas, humedades— de un edificio deteriorado, normalmente antes de poder reformar el interior. En fincas antiguas de costa casi siempre hay que rehabilitar primero y reformar después, y nosotros hacemos las dos cosas de forma coordinada.
¿Cuánto dura una rehabilitación completa?
Depende del estado de partida y del alcance estructural, pero una rehabilitación integral de una villa suele moverse entre 6 y 12 meses. Tras el diagnóstico te entregamos un calendario por fases y, si conviene, repartimos la inversión en el tiempo.